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Objeto Digital 533
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Identificador:
 533
Nombre:
Helios
Dioses
Dioses Primigenios y Titanes:
 
Helios
Nombre:
 
Helios
Tema:
 
Sol Invicto
Atributos iconográficos:
 
Rayos solares, esfera
Autor:
 
Anónimo
Escuela:
 
Ceca de Ticinum
Período/Cronología:
 
270-275 d.C.
Soporte y técnica:
 
Antoniniano acuñado en plata
Dimensiones:
 
Diámetro 23’17 mm. 3’97 gr.
Localización (Institución, Colección):
 
Colección particular
Descripción:
 
Esta acuñación procedente de Ticinum ejemplifica la trascendencia de la iconografía solar a finales del siglo III d.C. como símbolo y emblema del poder imperial romano. En los años finales del Imperio, la liturgia solar unificaría, tanto a ciertos cultos de influencia oriental como a otros de origen heleno, todos ellos agrupados en torno a la figura de Sol Invictus y representados con la iconografía helíaca tradicional. En el reverso de este antoniniano de plata, tal y como detalla la leyenda, aparece la figura triunfal de Sol Invicto. El dios, estante, sostiene con su mano izquierda una esfera y alza la mano derecha en actitud victoriosa; sobre los hombros luce una pequeña túnica, que deja al descubierto su anatomía, y ostenta la tradicional corona orlada de rayos solares. La esfera o globo que porta en su mano izquierda puede considerarse ya una alusión a la simbología imperial de dominio sobre el orbe. A los pies del dios están representados dos prisioneros maniatados que lucen el gorro frigio; en este caso, este tradicional tocado oriental hace alusión a la reciente victoria del emperador Aureliano en Palmira, atribuída a la divinidad solar de la que era devoto. El dios, garante de esta victoria, apoya su pierna derecha en la espalda de uno de los cautivos en señal de sumisión.
La leyenda –SOLI INVICTO– de este reverso no sólo se refiere a la divinidad representada sino también a la victoria y, por tanto, adquiere un significado político que se consolida en el anverso de la misma pieza. El emperador Aureliano aparece de perfil, con coraza y coronado con una diadema de rayos solares que le relaciona estrechamente con la divinidad del reverso y, asimismo, con el epíteto Invicto y el mensaje triunfante de la escena anteriormente descrita. En la iconografía elegida para este cuño monetal se adivina, por tanto, la conmemoración de la reciente victoria sobre Palmira tras la que el emperador construiría un templo a Deus Sol Invictus e iniciaría toda una política de divinización del poder. La liturgia solar en época del emperador Aureliano y, previamente, con Heliogábalo, sentó las bases del henoteísmo que, si bien aceptaba la existencia de otras divinidades, consideraba a Sol Invicto como divinidad suprema; esta concepción se consolidaría bajo el mandato de Juliano y sería determinante en la posterior interpretación que el monoteísmo cristiano hizo de la figura de Cristo Sol.
Observaciones:
 
RIC V, Parte I, 154. Anverso: IMP C AVRELIANVS AVG. Reverso: SOLI INVICTO. Exergo: TXXT (Ceca de Ticinum y marca de valor).
El denominado antoniniano fue introducido en la reforma del sistema monetario augusto-neroniano que llevó a cabo Caracalla; esta pieza, caracterizada por las efigies radiadas, tuvo en origen un valor de dos denarios (HERRERO, C. 1994: 235-236). Ticinum fue una ceca, ubicada en los alrededores de la actual Pavía, abierta por el emperador Aureliano en 273-275 d.C. y que estuvo activa hasta el 326 d.C.
Autor de la ficha:
 
Mª Amparo Arroyo de la Fuente
Objeto Digital 533
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