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Objeto Digital 506
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Identificador:
 506
Nombre:
Dioniso/Liber
Dioses
Dioses Olimpicos:
 
Dioniso/Liber
Nombre:
 
Dioniso/Liber
Tema:
 
Dioniso y su cortejo de sátiros, que vendimian
Atributos iconográficos:
 
Lleva el kántharos y está coronado de hiedra. Le rodean vides con racimos (cuyo extremo sujeta con la mano)y su cortejo de sátiros
Autor:
 
Cercano a Exequias
Escuela:
 
Ática
Período/Cronología:
 
Ca. 540–530 a. C.
Soporte y técnica:
 
Ánfora ática de figuras negras.
Dimensiones:
 
Altura: 51.4 cm.; diámetro: 33 cm.
Localización (Institución, Colección):
 
Museum of Fine Arts, Boston 63.952
Descripción:
 
Dioniso bebe del kántharos. Le rodean vides con racimos y su cortejo de sátiros, que vendimian. Las vides forman un espeso entramado que enmarca por completo al dios, que sostiene en la mano el extremo de la rama. Dioniso está coronado de hiedra. Tiene barba, como es frecuente en las pinturas arcaicas, mientras que después (en especial desde el s. IV a. C.) aparece como un joven imberbe. Viste túnica larga y manto, según su imagen habitual.
Comentario:
En cuanto a sus funciones y atribuciones, Dioniso estaba vinculado con la vegetación, como dios del vino y del cultivo de la vid, por lo que resulta muy acorde a su carácter que se rodee de un cortejo de sátiros y ninfas, así como de las ménades o bacantes, mujeres que, embriagadas y enloquecidas, participaban en sus rituales orgiásticos y desenfrenados: gritando, danzando frenéticas, corriendo desmelenadas por los bosques de noche y cazando animales salvajes que despedazaban con sus manos (el sparagmós o despedazamiento de la presa cazada) para comerlos crudos. Dioniso aparece especialmente ligado con Tracia, un pueblo preagrario, que sólo cultivaba la vid en algunas comarcas costeras.
Es un dios de carácter muy peculiar y complejo, que muestra en muchos aspectos diferencias notables con respecto a los otros Olímpicos, con los que en general mantiene poca relación. Pero con algunos sí existen vínculos significativos: con Deméter, diosa también relacionada con la vegetación y con el cultivo, y con su hija Perséfone y su esposo Hades, los dioses del mundo subterráneo. Está Dioniso, por tanto, asociado a la fecundidad –del suelo y, por extensión, de los seres vivos-, y por ello se unió a Afrodita, atribuyéndosele la paternidad de Príapo, según algunas versiones. Y tiene un cortejo de sátiros y silenos, personajes esencialmente lujuriosos y en conexión con la naturaleza (aunque sólo forman parte de su séquito a partir del s. VI a. C.).
En cuanto a los sátiros (también llamados silenos), divinidades menores, se hallan en íntimo contacto con la naturaleza, cuya exuberancia, libertad y desenfreno representan, y es propio de ellos el carácter lascivo —persiguiendo de continuo a las ninfas, por ejemplo—, la afición a la música, la fiesta y la bebida. Acompañan a menudo al dios Dioniso y participan en sus orgías, en las que beben, danzan al son de flautas o címbalos y acosan a ninfas y ménades, que también pertenecen al séquito del dios. Forman un colectivo, y sólo en raras ocasiones destaca alguno como personaje individual. Uno de los pocos ejemplos es Marsias, que fue desollado por el dios Apolo por haberse jactado de ser superior a él como músico y haberle retado a una competición. Por otra parte, Sileno (o Papposileno) es el anciano jefe de los sátiros.
No aparecen muy a menudo los sátiros en la literatura, mientras que son mucho más abundantes sus representaciones plásticas. Las obras literarias en que adquieren mayor protagonismo son los dramas satíricos, porque su coro está compuesto por sátiros, cuyo jefe es el anciano Sileno, y su acción transcurre en la naturaleza salvaje. El drama satírico es uno de los subgéneros del teatro, con notables diferencias respecto a la tragedia y la comedia. Con elementos humorísticos y carácter festivo, el drama satírico suponía una burla de los temas mitológicos, una "sátira". Sólo se ha conservado una obra entera (el Cíclope de Eurípides), que comienza con un discurso de Sileno, que invoca a Dioniso y se designa como padre de los sátiros del coro.

Paralelos:
En innumerables imágenes encontramos al dios rodeado de su cortejo o thíasos. Elegimos como ejemplo esta en que también le enmarcan sátiros en un entorno de ramas de vid. Pero con la interesante diferencia de que el tema principal es la conexión de Dioniso con la música, que es muy reiterado, como ya comentamos:
Dionisio tañendo la lira, en ademán de éxtasis. Lleva corona de hojas de vid, y nébride moteada. Acompañado de sátiros que danzan. Copa de vino de figuras rojas del pintor Brigos. 500-480 a.C. Paris, Cabinet des Médailles, nº 575

Otro paralelo que presentamos se centra en el cortejo del dios, aunque este no se encuentre en la imagen: sátiros igualmente en la vendimia, en este caso acompañados de ninfas (o ménades), pues es muy habitual por otra parte que aparezcan juntos: en unión amorosa o acosadas las ménades por los sátiros, danzando unos con otros, etc.:
Sátiros y ninfas (o ménades) en la vendimia. Copa ática de fig. negras. Fin s. VI a. C. Paris, Cabinet des Médailles 320 (= 1785).
Autor de la ficha:
 
Alicia Esteban Santos
Objeto Digital 506
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