Descripción:
Dioniso aparece aquí con sus principales atributos: con el kántharos en una mano y en la otra ramas de vid, y lleva una piel de pantera (nébride), anudada al cuello; va coronado de hiedra. Está en el centro, rodeado de ménades que llevan tirsos, y una de ellas, una serpiente enroscada en el brazo. Con largos cabellos en bucles y barba.
Dioniso viste en general, como aquí, túnica larga y manto y a veces se cubre el pecho con una piel de cervatillo o de pantera (nébride), al igual que su séquito.
Así es su imagen más típica:coronado de hiedra o de vid y sosteniendo en la mano una gran copa de doble asa para el vino (kántharos), o una rama de vid o un tirso, que es un bastón rematado por una piña de pino y que tiene ramas de vid o hiedra alrededor. O bien lleva ambos atributos característicos suyos, uno en cada mano. En ocasiones la vid está como planta de su entorno, que se eleva con sus racimos colgando.
Comentario:
El tirso es típico también de las ménades o bacantes (como en esta imagen), y en la pintura en cerámica aparece por primera vez alrededor del 530 a. C. Las ménades suelen llevar también serpientes enroscadas en los brazos o en la cabeza (o bien coronas de hiedra, como Dioniso), y pieles de animales salvajes a modo de mantos. Por lo general son retratadas en actitud de baile, en violentos escorzos, y acompañan a Dioniso o se encuentran en unión con los sátiros.
Así se describen en la tragedia Bacantes de Eurípides:
"Su primer gesto fue soltarse la cabellera sobre los hombros, y reajustarse las pieles de corzo aquellas a las que se les habían aflojado las ataduras de sus vestidos; y se ciñeron las moteadas pieles con serpientes, que lamían sus mejillas. Otras llevaban en sus brazos un cervatillo o lobeznos salvajes… Se pusieron encima coronas de yedra.. Una tomó su tirso… (Eurípides, Bacantes 695ss. Trad. García Gual).
Uno de los Himnos Homéricos dedicados a Dioniso, el 26 (de 13 versos y fecha de composición muy dudosa), trata sobre todo de la crianza del dios y de las Ninfas, sus nodrizas y primeras seguidoras. Además, nos ilustra sobre el carácter de Dioniso, su conexión con la naturaleza, sus atributos:
"Comienzo por cantar al que ciñe de hiedra sus cabellos, al de poderoso bramido, Dioniso, hijo ilustre de Zeus y de la gloriosísima Sémele, al que criaron las Ninfas de hermosa cabellera, tras haberlo recibido en sus regazos de su padre, el Soberano. Cariñosamente lo cuidaron en los barrancos del Nisa, y él crecía por voluntad de su padre en una cueva fragante, pero contado entre los inmortales. Mas cuando las diosas acabaron ya de criar a quien sería motivo de muchos himnos, ya entonces frecuentaba los boscosos valles, cubierto de hiedra y lauro. Las Ninfas lo seguían a una, y él las guiaba. El fragor se adueñaba del bosque inmenso. Así que te saludo a ti también, Dioniso, pródigo en viñedos. Concédenos llegar alegres a las próximas estaciones y a después de esas estaciones, por muchos años" (Himno Homérico 26 a Dioniso, entero. Trad. Bernabé)
Ya en Ilíada (6, 129 ss.) aparece Dioniso acompañado de sus nodrizas por los montes de Nisa, aunque este dios tiene muy escasa participación en la epopeya homérica.
En cuanto a sus funciones y atribuciones, Dioniso está vinculado con la vegetación, como dios del vino y del cultivo de la vid, por lo que resulta muy acorde a su carácter que se rodee de un cortejo de sátiros y ninfas, así como de las ménades o bacantes; mujeres que, embriagadas y enloquecidas, participaban en sus rituales orgiásticos y desenfrenados: gritando, danzando frenéticas, corriendo desmelenadas por los bosques de noche y cazando animales salvajes que despedazaban con sus manos (el sparagmós o despedazamiento de la presa cazada) para comerlos crudos (omofagia). Dioniso aparece especialmente ligado con Tracia, un pueblo preagrario, que sólo cultivaba la vid en algunas comarcas costeras.
Paralelo:
Muchas son las imágenes en que se representa a Dioniso con sus Ménades, como esta, por ejemplo:
Dioniso con sus Ménades danzando. Copa ática de fig. rojas procedente de Etruria, Vulci. 500-450 a.C. Berlin, Antikensammlung, Staatliche Museen
Vemos que las Ménades tocan instrumentos musicales y bailan frenéticamente. La música es un elemento muy vinculado a Dioniso, en especial los instrumentos de percusión (el tímpano, tipo pandereta, que proviene del culto oriental a Cibele y que suelen tocar los miembros del cortejo de Dioniso) y los de viento (flautas), pero también los de cuerda, que a veces tañe el propio dios. Así lo comprobamos en numerosas imágenes.