Descripción:
Cratera de campana de figuras rojas de Paestum. Ca 340 – 330 a. C.:
Entre los dioses Apolo y Atenea se encuentra Orestes, arrodillado, suplicante, junto al omphalos. Sobre él está el trípode délfico (Véase Ficha “Apolo en sus tres funciones, con sus atributos principales”), y encima, una de las Erinis (Erinias, Furias) que le acosan. Arriba, en el extremo izq., el busto de Clitemestra, muy probablemente, aunque hay quien lo interpreta como el de Leto. En el otro extremo, arriba a la der., el busto de Pílades (el primo y compañero de Orestes). Abajo a la der., junto a Apolo, otra Erinia, alada, lo que la identifica como tal (en vez de como Ártemis, según podría pensarse si no). También las serpientes, que acompañan a ésta y a la mujer del trípode, las identifican claramente como Erinias.
La diosa Atenea lleva su indumentaria característica, pero con algunas variaciones: armada de lanza, casco (le falta el escudo), con la égida sobre un chiton (en vez del peplo dórico, como es habitual) de tejido muy ornamentado, con dibujos bordados y cenefas; y ella misma va adornada con un collar y brazalete, frente a su austeridad usual (pero tal decoración recargada es propia de los vasos suritálicos del s. IV). El tejido de las vestimentas de los otros personajes está igualmente ornamentado, el del manto de Apolo, entre otros. Apolo contrasta con Atenea porque muestra su cuerpo totalmente desnudo, aunque le cae el gran manto por detrás y le envuelve parte de la pierna. Lleva sandalias de fino cordaje cruzado hasta encima del tobillo, en lo que de nuevo se opone a Atenea, descalza. Su hermosa cabeza de cabellos largos está coronada de laurel, y sostiene además en su mano una rama de laurel muy alta (acerca del laurel, véase Ficha “Apolo enamorado: Apolo perseguidor”), en paralelismo con la lanza de Atenea, y a la vez en contraposición, porque ella va armada y él no. Orestes, en medio de ambos, aparece arrodillado –y, por tanto, en un nivel inferior con respecto a los dioses. Armado (con espada: con la que dio muerte a su madre, y que es atributo suyo habitual) como Atenea, mira hacia ella; pero está desnudo y con el manto a la espalda, como Apolo, hacia el que, por otra parte, gira su cuerpo en suave escorzo. Todos los personajes masculinos de la imagen (también Pílades, al parecer) están desnudos, mientras que los femeninos (Erinias, Clitemestra), vestidos. La Erinia de la derecha muestra sus botas de cuero, en contraste con Atenea, a la izquierda, descalza. Ella rompe la simetría de la composición casi trimembre (Véanse Fichas “Apolo en sus tres funciones, con sus atributos principales” –especialmente-, y también “Apolo con su familia... mata a Ticio”, “Apolo arquero, disparando; lucha contra Heracles”, “Apolo en la Guerra de Troya... defensor de Héctor en la batalla” y “Apolo en la Guerra de Troya… Muerte de Aquiles”). Y trimembre es, en efecto, el nivel superior, con la otra Erinia sobre el trípode en el centro, y en los extremos dos personajes en simetría formal (ambos de perfil y con la cabeza cubierta), pero estableciendo también una antítesis: masculino (der.) / femenino (izq.); desnudo / vestida; con casco / con corona.
Aunque en este episodio mítico Apolo y Atenea se muestran amigos (como hermanos –de padre, Zeus- que son), quizás inconscientemente el pintor haya reflejado en las oposiciones que contrastan sus figuras –como hemos comentado- la tradicional rivalidad entre ellos, en la Guerra de Troya (tema general del que es este de Orestes un episodio particular), en donde luchan en distintos bandos (Véase Ficha “Apolo en la Guerra de Troya... defensor de Héctor en la batalla”, en la que –como aquí- se sitúan uno a cada lado de los personajes mortales).
Comentario:
La imagen refleja perfectamente la trama de La tragedia Euménides de Esquilo, y están todos sus elementos: ambos dioses, Apolo y Atenea, protegen a Orestes de las Erinis, que le persiguen y torturan, instigadas a su vez por el espectro de Clitemestra. Orestes se acoge primero –después de haber asesinado a su madre, Clitemestra- al Oráculo de Delfos, porque es el dios Apolo quien le incitó al matricidio, para así vengar el asesinato de su padre, Agamenón, a manos de su esposa.
Este tema pertenece al Ciclo Troyano, a sus últimas etapas, las últimas consecuencias de la guerra: tras la caída de Troya, los regresos de los héroes griegos a sus casas. Entre ellos, Agamenón, que vuelve a Argos. Allí su esposa Clitemestra –que ha estado reinando junto con su amante, Egisto, los largos años de la guerra- le espera mara matarle, y así lo hacen entre ella y su amante (como nos presenta la tragedia Agamenón de Esquilo, la primera de la trilogía). Pero años después los hijos, Orestes y Electra –que incita al hermano-, matan a la madre y a Egisto para vengar a su padre. Esta parte de la historia es la trama de sendas tragedias de los tres grandes poetas trágicos : de Coéforas de Esquilo (segunda de la trilogía), de Electra de Sófocles y de Electra de Eurípides. Finalmente, las Erinis (divinidades infernales encargadas de castigar los asesinatos dentro de la familia) atormentan a Orestes. Acude éste entonces a Delfos como suplicante de Apolo, y el dios le purifica y le envía a Atenas, bajo la protección de su hermana Atenea, patrona de la ciudad. Allí le juzga el tribunal del Areópago, que le absuelve gracias al voto favorable de Atenea. Entonces las Erinis se aplacan y se vuelven favorables (eumenides).
Paralelos:
Abundan las representaciones del tema. En algunas falta Apolo, y, por ejemplo, está sólo Orestes con las Erinis.
Pero otras siguen más o menos el mismo esquema que nuestra cratera, también con Atenea. Sin embargo, las más frecuentes muestran a Orestes en Delfos, antes de ir a los dominios de Atenea y, por tanto, sin la presencia de ésta. En algunos casos es Ártemis quien acompaña a su hermano gemelo, como en el paralelo que ofrecemos (Foto “Paralelo 1: Apolo Orestes lechon”), en que Ártemis está junto a Apolo. Éste, que sujeta una elevada rama de laurel (como en la Cratera de Paestum), está purificando a Orestes con la sangre de un lechón. Orestes –sentado sobre el altar con el omphalos- también desnudo y con espada, asimismo aquí ocupa el centro de la escena, como es lo más frecuente. La composición es muy semejante a la de la cratera; únicamente faltan el trípode y Atenea, en lugar de la cual (a la izq.) hay tres Erinis. Las dos de arriba están dormidas, por lo que el espectro de Clitemestra (que ocupa el mismo lugar que en la cratera de Paestum) las azuza para que se despierten y sigan atormentando a Orestes (Cratera en campana apulia de fig. rojas. Ca. 390-380 a. C. Paris, Louvre K 710).
El paralelo 2 (“Paralelo 2: Apolo Orestes Pitia”)presenta otro esquema y composición: en el templo –como indican las 3 columnas- Orestes está de pie abrazado al omphalos; Apolo (coronado de laurel y con un arco –parece- en la mano) se mueve hacia el otro lado; la Pitia (con cabello blanco), a la izq., corre asustada; a la der., una Erinia. Hay mucho movimiento y agitación de los personajes, y sus ademanes son exagerados, casi “teatrales”. En la composición de cuatro personajes, con los dos personajes femeninos en los extremos, el centro de simetría lo marca una columna, a cuyos lados se hallan los dos personajes masculinos (Gran cratera con volutas apulia de fig. rojas. Ca. 370-360 a. C. Nápoles, Museo Archeologico Nazionale)
En alguna representación está central el dios, como en el otro paralelo que ofrecemos (“Paralelo 3: Apolo central Orestes”). Sentado sobre el omphalos,con la cítara en una mano y un ramito de laurel en la otra, lleva además corona de laurel. La composición es simétrica: el dios tiene un hombre a cada lado y una mujer en ambos extremos de la escena. Frente a Apolo -a la izq.- se situa Orestes (desnudo, con manto y con la espada, como es su tipo iconográfico habitual), y a su espalda, Pílades. Detrás de Orestes, la mujer es muy probablemente su hermana Electra (aunque ella no interviene en esta parte del mito; no aparece en la tragedia Euménides de Esquilo). En el otro extremo podría esperarse a Ártemis, pero no está ella, sino la Pitia -sentada en el trípode y también coronada de laurel-, correspondiéndose en simetría con Electra (Nestoris lucanio de fig. rojas. Ca. 380-360 a. C. Nápoles, Museo Archeologico Nazionale 82124)
En todas estas imágenes vemos que es fundamental la presencia del omphalos, que era una piedra (de mármol) esculpida con relieves, de forma de medio huevo. Situada en Delfos, es su símbolo. Omphalos, en griego, significa “ombligo”, e indica que este santuario del dios es el centro u ombligo del mundo, por su importacia máxima en el mundo griego. Simboliza el lugar donde empezaría la creación del mundo. Una copia romana del ónfalos fue encontrada durante las excavaciones en Delfos, cerca del templo de Apolo.