Fuentes primarias:
Ilíada 22. 202ss. (en que Apolo protege al príncipe troyano Héctor en su batalla decisiva contra Aquiles –apoyando al cual a su vez se encuentra Atenea):
¿Y cómo Héctor se hubiera librado entonces de la muerte que le estaba destinada, si Apolo, acercándosele por la postrera vez, no le hubiese dado fuerzas y agilizado sus rodillas?[...] Mas el padre Zeus tomó la balanza de oro, puso en la misma dos suertes [...], y tuvo más peso el día fatal de Héctor, que descendió hasta el Hades. Al instante Febo Apolo desamparó al troyano. Atenea, la diosa de los brillantes ojos, se acercó al Pelida (Aquiles), y le dijo... (Trad. Segalá)
Descripción:
Hidria ática de figuras rojas. Ca. 500-490 a. C.
Aquiles y Héctor combaten flanqueados por sus respectivos dioses protectores, Atenea y Apolo. Éste (a la der.) se retira al ver a Héctor a punto de caer, y hace un gesto como de despedida (con su cabeza hacia los otros personajes; pero su cuerpo ya volviéndose y encaminándose al otro lado). Lleva el arco en una mano y una flecha en otra. Viste chiton largo e himation, y su cabello está recogido.
La imagen es bastante simétrica: cuatrimembre o trimembre en cierto modo (Véanse Fichas “Apolo en sus tres funciones, con sus atributos principales” –especialmente-, y también “Apolo con su familia... mata a Ticio”, “Apolo arquero, disparando; lucha contra Heracles”, “Apolo en la Guerra de Troya… Muerte de Aquiles” y “Apolo en Delfos; protector de Orestes”), porque los dos mortales en lucha forman como un bloque, central, que se opone a los dos dioses, en los extremos. Atenea lleva su indumentaria característica: la égida –la piel de la cabra Amaltea a modo de coraza-con la cabeza de la Gorgona colgada de ella y el casco, y va armada con lanza, en correspondencia con el arco de Apolo, y ambos alzan el brazo de manera simétrica. Entre los dos dioses están los hombres, los guerreros protegidos respectivamente por ellos: Aquiles, el vencedor, de pie; Héctor, el vencido, ya herido, desplomándose (y situado a la der., como es habitual en los personajes que resultan derrotados). Ambos armados de espada, casco y escudo circular.
Comentario:
La acción de la escena se desarrolla en la Guerra de Troya, en el momento decisivo en que pelean los héroes principales de cada bando (según narra Homero en Ilíada 22), lo que marcará el destino de la guerra: al vencer el griego Aquiles al troyano Héctor, ya queda claro cuál será el desenlace, aunque en la Ilíada no se narre expresamente, como tampoco la muerte –ya inminente- de Aquiles, dado que la acción del poema concluye con el rescate del cadáver de Héctor y sus honras fúnebres. Aquiles, tras matar a su enemigo, se ensaña con él vengando a su gran amigo Patroclo (matado a su vez por Héctor), y maltrata el cadáver, arrastrándolo con su carro. Pero a petición de los dioses y conmovido por las súplicas del anciano rey de Troya, Príamo, padre de Héctor, le devuelve al fin su cuerpo (Ilíada, canto 24). Acerca de Aquiles, véase Ficha “Apolo en la Guerra de Troya… Muerte de Aquiles”.
Apolo, durante la guerra, defendió a los troyanos (como su hermana gemela, Ártemis, y su madre, Leto), siendo precisamente el principal dios protector de Troya, de la familia real en particular. La princesa Casandra es su sacerdotisa, profetisa a quien el dios otorgó el don de la adivinación, y a Héctor (el hijo mayor de los reyes, el más importante héroe y guerrero troyano) le asiste en el combate, como vemos en esta imagen. También acompaña a Paris, otro de los hijos de Príamo y Hécuba (Véase Ficha “Apolo en la Guerra de Troya… Muerte de Aquiles”).
A otros héroes troyanos ayuda asimismo en la batalla, como a Eneas. Cuando éste es herido por el griego Diomedes, su madre, Afrodita, le salva en la lucha. Pero ella también es herida por Diomedes, y entonces Apolo se hace cargo de Eneas (Ilíada 5. 344-6, 433ss.) y le lleva finalmente a su templo, en donde Leto y Ártemis le curan y le aumentan el vigor y la belleza (Ilíada 5. 445ss.):
Brotó la sangre divina, o por mejor decir, el icor; que tal es lo que tienen los bienaventurados dioses... La diosa, dando una gran voz, apartó al hijo, que Febo Apolo recibió en sus brazos y envolvió en espesa nube (Ilíada 5. 344-6) [...]
Tres veces asaltó (Diomedes) a Eneas con intención de matarle; tres veces agitó Apolo el refulgente escudo [...] El flechador Apolo le increpó con aterradoras voces [...] Y el dios sacando a Eneas del combate, le llevó al templo que tenía en la sacra Pérgamo: dentro de éste, Leto y Ártemis, que se complace en tirar flechas, curaron al héroe y le aumentaron el vigor y la belleza del cuerpo. En tanto Apolo, que lleva arco de plata…
(Ilíada 5. 433ss. Trad. Segalá)
Paralelos:
Abundan las representaciones de la batalla Aquiles / Héctor, estando en algunas también ambos dioses flanqueando a los contendientes, como en una cratera con volutas ática de fig. rojas (Ca.. 485 a. C. Londres, British Museum E 468).
En otras imágenes vemos asimismo a los dioses protegiendo a otros héroes en batalla: así, Atenea y Apolo de nuevo en el paralelo que mostramos (Copa de fig. rojas del pintor Duris. Ca. 480 a. C. París, Museo del Louvre G 115). Apolo asiste también aquí a Héctor, pero en su lucha contra Ayante (Áyax), protegido por Atenea, como se narra en Ilíada 7.