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Objeto Digital 357
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Identificador:
 357
Nombre:
Afrodita/Venus
Dioses
Dioses Olimpicos:
 
Afrodita/Venus
Nombre:
 
Afrodita/Venus
Tema:
 
Afrodita y Ares. Gigantomaquia
Atributos iconográficos:
 
Presencia de Eros. Joyas.
Autor:
 
Pintor de Suessula
Escuela:
 
Ática. Procedente de Melos
Período/Cronología:
 
ca 400 - 390 a.C.
Soporte y técnica:
 
Cerámica de figuras rojas. Ánfora
Localización (Institución, Colección):
 
Paris, Musée du Louvre
Descripción:
 
Ánfora ática de figuras rojas. ca 400 - 390 a.C.
Se representa a Afrodita con Ares participando juntos en la Gigantomaquia; es decir, en la lucha de los dioses Olímpicos (ayudados por el héroe Heracles) contra los Gigantes, que se hen rebelado contra ellos. En la imagen completa del vaso vemos la multitud de los combatientes, en el centro de los cuales se halla Zeus, que desciende de su cuádriga guiada por Nike. Él –el rey de los dioses- marca el centro de simetría axial, puesto que la dirección de las figuras se opone a uno y otro lado de la suya, que se alza casi de frente, en medio de todos. En el nivel superior otros dioses avanzan en sus cabalgaduras: hacia la izquierda los de un lado, hacia la derecha los del otro lado. En el nivel inferior el combate es –salvo alguna excepción- cuerpo a cuerpo
En el extremo de la derecha (foto del detalle ), montados sobre otra cuádriga, están Afrodita -que lleva las riendas- y Ares junto a ella blandiendo su lanza en el ardor de la lucha. Afrodita está detrás de Ares y sólo es visible parte de ella, principalmente su bella cabeza, en la que se aprecian pendientes como de perla, cabello rizado recogido y quizás una corona. Encima del primer caballo, un pequeño Eros, arrodillado, dispara con su arco (sobre Eros y su arco, véase Ficha “Afrodita con Eros, que dispara el arco”). Eros tiene alas, rojas, del color de la arcilla de las figuras; pero su cuerpo es blanco, como uno de los caballos de la cuádriga. También el brazalete de Ares es blanco. Pero las figuras restantes son rojas, a excepción de la mayoría de los caballos y de algunos adornos.
Afrodita y Ares son representados juntos con frecuencia (algunas veces también en un carro, como aquí), en imágenes ya desde el s. VII a. C.
La Gigantomaquia en la iconografía está atestiguada desde la primera mitad del s. VI a. C., apareciendo a la vez tanto en la cerámica corintia como en la ática. En cuanto a la literatura, los Gigantes son mencionados ya en la Odisea de Homero (canto 7, 56-60 y 204-6; canto 10, 120-2) como un pueblo fabuloso que no pertenece a la especie humana, dotado de gran insolencia que provoca su propia perdición. En la Teogonía de Hesíodo (183-6) se dice que nacen de las gotas de sangre de los genitales de Urano (el Cielo) –castrado por su hijo Crono-, que caen a la Tierra (Gea) y la fecundan, lo que ya sugiere su condición violenta. Respecto a su batalla contra los dioses, la Gigantomaquia, aunque ya la encontramos en fuentes anteriores –al menos desde el s. VI a. C.- únicamente aparece narrada completamente en la Biblioteca (1 [34-38] 6, 1-2) del mitógrafo Apolodoro (s. II a. C. probablemente),
Afrodita es la diosa es la diosa que personifica el amor y el sexo (como bien refleja simbólicamente el relato de Teogonía de su nacimiento, que la presenta surgiendo de los genitales de Urano, del esperma fundido con la espuma del mar), la que inspira el amor en todos los seres. Pero también de ella misma se conocen historias de amor, con dioses y con hombres mortales. La más célebre es con el dios Ares. Acerca de la relación de Afrodita y Ares, en la Teogonía 933-7 son citados como esposos legítimos, con tres hijos: Fobos (= Miedo), Deimos (= Terror) y Harmonía (aunque, según algunas versiones, tardías, también Eros, al que se atribuyen por lo demás muy variadas genealogías). Pero según la Odisea, el esposo legítimo de Afrodita es Hefesto, dios cojo. Sobre ellos tres una historia –jocosa y dramática a la vez- nos la transmite la Odisea (canto 8. 266-366, como canción con que un aedo ameniza un banquete palaciego): a escondidas de su esposo, Hefesto, la diosa tiene relaciones adúlteras con Ares. Enterado de ello Hefesto, fabrica una red invisible con la que atrapa a ambos amantes en el lecho y los deja a la vista de los demás dioses:
Mas el aedo, pulsando la cítara, empezó a cantar hermosamente los amores de Ares y Afrodita, la de bella corona: cómo se unieron a hurto y por vez primera en casa de Hefesto, y cómo aquél hizo muchos regalos e infamó el lecho marital del soberano dios [...] [...] Dicho esto, la fuerza de Hefesto quitó los lazos. Ellos, al verse libres... se levantaron sin tardanza y fuéronse él a Tracia y la risueña Afrodita a Chipre y Pafos, donde tiene un bosque y un perfumado altar: allí las Gracias la lavaron, la ungieron con el aceite divino que hermosea a los sempiternos dioses y le pusieron lindas vestiduras que dejaban admirado a quien las contemplaba. Tal era lo que cantaba el ínclito aedo. (Trad. Segalá)

Otro tipo de relación entre Afrodita y Ares –como hermanos y aliados en la Guerra de Troya- aparece en la Ilíada, en el canto 5, en que Afrodita se enfrenta al héroe griego Diomedes, siendo auxiliada por Ares, en cuyo carro monta (Iíada 5. 359ss.). Así como después, en canto 21, cuando luchan los dioses de distinto bando entre sí, es Afrodita la que ayuda a Ares, atacado por Atenea (Ilíada 21. 415ss.). Esto se halla en bastante correspondencia con la escena representada en la iconografía: Afrodita y Ares juntos, montados en un carro para la batalla.

Paralelos:
En casi total correspondencia con nuestra imagen presentamos un paralelo (foto "Paralelo Afrodita vaso Naxos"): un fragmento de ánfora polícroma de Naxos (de mitad s. VII a. C. Museo de Naxos) en que Afrodita se halla de pie en un carro junto a un hombre con casco, Ares casi sin duda. Ella viste una túnica de tejido ricamente adornado y un velo largo, orlado con cenefas, y quizás lleva joyas, de modo que ya la podemos reconocer por su imagen habitual de belleza y elegantes ornatos. Es una de las representaciones más antiguas de Afrodita, en que se la identifica sin lugar a dudas gracias a la inscripción con su nombre. En otra de sus imágenes más antiguas, asimismo identificable por la inscripción con su nombre, la vemos de nuevo en lucha contra los Gigantes, aunque en este caso sin Ares: escudo contra escudo y lanza contra lanza –cruzándose- se enfrenta al Gigante Mimas (Mimos, según la inscripción). Es un fragmento del que sólo se conserva una parte de las figuras, de perfil; pero se deja ver la corona de elementos vegetales que lleva Afrodita (dinos ático de fig. negras, del pintor Lido. Ca. 560 a. C. Atenas, Museo Nacional Acrópolis 607). Por otra parte, sentada junto a Ares la vemos en otra escena en que los dioses se encuentran reunidos; pero en un contexto amable y pacífico (Copa ática de fig. rojas del pintor Oltos. Ca. 520 a. C. Tarquinia, Museo Nacional RC 6848)
Autor de la ficha:
 
Alicia Esteban Santos
Objeto Digital 357
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