Descripción:
Lécito aribalístico apulio de fig. rojas. 360 a. C.
Se representa a Afrodita con varios Erotes. La diosa está sentada en una silla, sobre una piel de leopardo, parece. Lleva un chiton y un himation ricamente ornado (con “estrellitas”) y velo sobre la cabeza. Además se adorna con diversas joyas: corona, pendientes, collar, brazalete. Calza sandalias de fino cordaje (véase en ficha "Afrodita cabalgando, con sus atributos"). Su postura, relajada y sensual: apoyando un brazo sobre el respaldo del asiento y con la otra mano levantando una punta del velo, en gesto de coquetería (anakalypsis) muy reiterado en ella (véase ficha “Afrodita o Venus de Fréjus" y en ficha “Afrodita o Venus de Fréjus" el paralelo iconográfico). Deja al descubierto uno de sus senos, del que está mamando uno de los Erotes que la rodean. Ella –cabeza de perfil- mira hacia abajo, a Eros, o quizás pensativa. Otros Erotes revolotean en torno tras salir de un arcón de madera. A la izquierda, una mujer (una sirviente) sujeta un cisne en sus manos. Otro personaje femenino a la derecha, con una sombrilla.
Aquí, como tan a menudo (ya desde la escena de su nacimiento: véase ficha ‘Nacimiento de Afrodita’), está Afrodita en compañía de Eros, individual o múltiple (véase ficha ‘Erostasia’, y, para más información sobre Eros, ficha ‘Afrodita con Eros, que dispara el arco’ ). Pero esta imagen tiene la peculiaridad de presentarnos a Afrodita en función de madre, amamantando a su hijo divino, Eros.
En cuanto a la genealogía de Eros, según las fuentes literarias, es de muy variada atribución, habiendo dos versiones principales: aquélla en la que es considerado como un poder primitivo necesario para el orden del mundo -que remonta a Hesíodo- y en la que es concebido como hijo de Afrodita, lo que parece mencionado por primera vez en los poetas líricos. Pero el carácter de hijo de Afrodita es sobre todo desde la época helenística el habitual -y ya tópico- en las obras literarias. Así, en Las Argonáuticas de Apolonio de Rodas (poema épico de época helenística, del s. III a. C.).
Paralelos:
Ya en una de las imágenes más antiguas de Afrodita identificada como tal (fragmento de pinax ático de fig. negras, de la Acrópolis. Mitad s. VI a. C. Atenas, Museo Nacional 15131) se muestra en dicha función de madre -o al menos en actitud maternal- y asimismo en compañía del Eros no individual. La ofrecemos como paralelo (foto "Afrodita madre Eros Himeros"): con los gemelos Eros e Himeros (=”Deseo”), uno en cada brazo, a semejanza de otras madres con dos gemelos: Leto (con Apolo y Ártemis), Noche (con Hipno y Tánato), Ariadna. Están inscritos los nombres de los pequeños, que la señalan a ella en consecuencia como Afrodita, aunque no se halle inscrito su propio nombre. En algunas representaciones aparece como la típica diosa madre, al modo de las posteriores imágenes de la Virgen con el niño, como en una píxida siciliana de fig. rojas de Lipari (330 a. C. Lipari, Museo Archeologico Eoliano 745 A). En otras, en una actitud muy afectuosa con Eros (a veces entre maternal y casi “erótica”), que se lanza a su cuello, la abraza y la besa. Por ejemplo, en un enócoe campanio de fig. rojas (ca. 350 a. C. Paris, Cabinet des Médailles 987), y también en la imagen de la ficha 13.
Como madre también, por otra parte, pero de un hijo mortal y no de una divinidad, aparece Afrodita en el contexto de la guerra de Troya, puesto que es la madre del importante héroe troyano Eneas, cuya concepción –fruto de la unión con el mortal Anquises- se narra en el Himno homérico V, a Afrodita. En la Ilíada (especialmente en el canto 5) la encontramos velando por este hijo en la batalla. Una imagen que lo ejemplifica representa la lucha de Eneas y Diomedes protegidos respectivamente por las diosas Afrodita y Atenea, tal como describe Homero en Ilíada 5 (Cratera en cáliz ática de fig. rojas. 490-480 a. C. Boston, Museum of Fine Arts 97.368).
Y se le atribuyen a Afrodita, además, otros hijos, que varían según las versiones: en la Teogonía se presenta como madre de Deimo, Fobo (que personifican ambos el Terror) y de Harmonía, concebidos de Ares. También la sabemos madre de Peitho (Persuasión), que aparece junto a ella frecuentemente. Fuentes ya tardías (como Diodoro Sículo) nos hablan de otros hijos: Príapo -tenido de Dioniso- y Hermafrodito, hijo de Hermes.
Observaciones:
Desde fines del s. V y durante el s. IV a. C. empieza a ser importante –y cada vez más intensa, a la par que comienza el declive en Atenas- la fabricación de objetos de cerámica en el Sur de Italia. Los griegos de allí producen su propia cerámica, que evoluciona de manera original (con peculiaridades en su estilo, decoración y colorido), pero inspirándose en la ateniense y en sus modelos, aunque no llega a alcanzar su gran calidad. De los distintos talleres (en Campania, Pestum, Sicilia, Lucania y Apulia, éstos dos últimos más similares) es el de Apulia el más sobresaliente y de mayor difusión. La pintura –de figuras rojas sobre fondo negro- es a menudo polícroma, con motivos decorativos en blanco y amarillo. Abundan vasos grandes, monumentales, con profusión de figuras y decoración.