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Objeto Digital 347
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Identificador:
 347
Nombre:
Afrodita/Venus
Dioses
Dioses Olimpicos:
 
Afrodita/Venus
Nombre:
 
Afrodita/Venus
Tema:
 
Afrodita cabalgando, con sus atributos
Atributos iconográficos:
 
El ave (un ganso o cisne) sobre la que cabalga; una flor o rama en la mano; ropajes lujosos y adornos; rasgos propios de la Gran Madre oriental
Autor:
 
Pintor de Pistoxeno
Escuela:
 
Ática. Procede de Camiros (de la tumba F43 ). Rodas
Período/Cronología:
 
Ca. 470-460 a.C.
Soporte y técnica:
 
Cerámica de fondo blanco con figuras rojas. Fondo de copa (kylix)
Dimensiones:
 
Diámetro 24.3 cm (9 ½ pulgadas)
Localización (Institución, Colección):
 
Londres, British Museum
Fuentes primarias:
 
Himno Homérico V a Afrodita, Oda I de Safo y otras
Descripción:
 
Copa ática de fondo blanco del Pintor de Pistoxeno
Representación de la diosa Afrodita en que muestra algunos de sus atributos más frecuentes, así como su cualidad fundamental: la belleza. Elegante, hermosa y delicada, viste con gran distinción: un chiton (o quitón) de tejido transparente ricamente adornado, con “crucecitas” bordadas y con sendas cenefas (con dibujo de “greca”) en los bordes. Éstas son de color rojo púrpura, así como el manto (himation) que la cubre en parte. Lleva sandalias de fino cordaje, una especie de collar (o cordón) en el cuello y el cabello recogido y cubierto con un pañuelo (un cecrífalo, o un sakkos). Todos estos elementos de su atavío no son raros en la iconografía de la indumentaria femenina. Pero en ella es especialmente característico todo tipo de ornatos, lujosos ropajes y joyas.
Afrodita presenta en esta imagen algunos de sus atributos más comunes: el ave y la flor. Sostiene en su mano el zarcillo en forma espiral de un planta, a modo de una flor grande, elegante como ella misma y muy original.
El nombre de la diosa está inscrito. También hay otras inscripciones en el vaso.
Paralelos:
Con una flor en la mano la vemos a menudo en otras imágenes, como, por ejemplo, en la que se halla frente a su esposo Hefesto, que –en contraste al símbolo de belleza que representa la flor- muestra su cualidad de lisiado, al apoyarse en un bastón (olpe ático de fig. negras, ca. 420 a. C. Nueva York, Metropolitan Museum of Art 59.11.17)
Otras veces –como veremos- es otro elemento vegetal muy característico de ella el que sostiene en su mano: la manzana.
En lo que se refiere al ave, aquí aparece montada sobre un ganso, en el que surca los aires. Así la vemos –especialmente sobre un cisne- también en otras muchas representaciones, pues es típica –desde s. VI- la imagen de Afrodita en diversas cabalgaduras (también sobre cabra o chivo, sobre toro, sobre caballo, sobre delfín). Por ejemplo, en una cubierta de espejo de bronce que presentamos como paralelo (foto "Paralelo Afrodita sobre cabra").
O bien va montada en un carro tirado por cisnes (símbolos de amor), como en otra imagen que mostramos como paralelo (foto "Paralelo Afrodita y Adonis con cisnes"). En ella evidencia su intensa pasión hacia Adonis, con el que está enlazada sobre el exiguo carro que los transporta (Enócoe etrusco de Vulci de fig. rojas. Segundo tercio s. IV a. C. Londres, British Museum F 100).
También en la literatura vemos a la diosa atravesando el cielo en un carro tirado por aves deliciosas. Así Safo (en su Oda I), que aún presenta a Afrodita en un cuadro más encantador e íntimo, al hacer que su carro sea arrastrado por gorriones:
La de trono pintado, inmortal Afrodita,/hija de Zeus, trenzadora de engaños, te suplico:
No a mí, no me sometas a penas y angustias, señora, el ánimo.
Pero acude acá, Si también alguna vez en otro tiempo,/ al escuchar de lejos de mi voz la llamada,
la has atendido y, dejando la áurea morada paterna, viniste,
tras preparar tu carro. Te conducían lindos / tus veloces gorriones sobre la tierra oscura.
Batiendo en raudo ritmo sus alas desde el cielo cruzaron el éter,
y al instante llegaron (Trad. García Gual, en lo esencial)

Y no sólo como cabalgadura, sino que también la vemos a menudo con un ave en la mano o en su entorno, principalmente una paloma o un cisne. Por ejemplo, en la imagen en que se encuentra –en una reunión de dioses- sentada junto a otro de sus amados, el dios Ares, que (de nuevo estableciendo un contraste como ocurría en la figura anteriormente comentada, con respecto a Hefesto) sostiene el casco y la lanza: él con sus armas, símbolos de guerra, y ella con la paloma, símbolo de amor y de paz (Copa ática de fig. rojas del pintor Oltos. Ca. 520 a. C. Tarquinia, Museo Nacional RC 6848)

Es también representativa esta y las otras imágenes de Afrodita con animales porque la muestran con rasgos propios de la Gran Madre oriental, de la diosa Tierra, tal como la vemos por ejemplo en el Himno Homérico V a Afrodita, cuando se aparece en el monte Ida de Troya como Potnia Theron (= “Señora de los Animales”), rodeada de su cortejo de fieras salvajes (al modo de la Cibele frigia, o Kybebe anatolia, por ejemplo):
Llegó al Ida pródigo en veneros, madre de fieras, y se encaminó en derechura al aprisco, monte a través. Tras ella, haciéndole halagos, marchaban grisáceos lobos, leones de feroz mirada, osos y veloces panteras. Y ella al verlos regocijó su ánimo en su fuero interno e infundió el deseo en sus pechos, así que todos a uno aparearon en los valles umbríos (v. 68-74. Trad. Bernabé)
Afrodita es una fuerza universal de la naturaleza: la fuerza generadora, la que hace que se propague la vida. Es la diosa del amor con poderes universales, que infunde el "dulce deseo" en todos los seres. Así insistentemente se indica en el Himno Homérico V a Afrodita, especificándose que ejerce su dominio sobre dioses, hombres y animales, y tanto los de la tierra, como los del mar, como los del cielo:
Cuéntame, Musa, las acciones de la muy áurea Afrodita, de Cipris, que despierta en los dioses el dulce deseo y domeña las estirpes de las gentes mortales, a las aves que revolotean en el cielo y a las criaturas todas, tanto a las muchas que la tierra firme nutre como a cuantas nutre el ponto. A todas afectan las acciones de Citerea, la bien coronada. (v. 1-6. Trad. Bernabé)

Observaciones:
 
Es una copa de fondo blanco. Ésta es una tercera técnica de la decoración característica de la cerámica ática. La técnica más antigua (desde el 600 al 500 a. C. aproximadamente) es la de figuras negras sobre el fondo rojo del vaso, y posteriormente (desde el 500 al 300 a. C. aproximadamente) se emplea la técnica inversa: figuras rojas sobre fondo negro, aprovechando una y otra la cualidad de la arcilla ateniense, de un rojo intenso por ser rica en hierro. Para la tercera técnica, que muestra nuestra imagen, es utilizada una arcilla especial libre de los óxidos de hierro, que permite una gama más amplia de colorido a las figuras pintadas sobre ese fondo claro y produce un efecto más realista. Esta técnica existe ya desde antiguo, pero sólo es relativamente frecuente en Atenas durante el s. V a. C., aunque no demasiado, ya que da lugar a piezas delicadas que se pueden dañar fácilmente, no aptas para el uso diario. Son de gran calidad y se han encontrado la mayoría en tumbas o santuarios.
Esta pieza fue pintada por el Pintor de Pistoxeno, cuyo trabajo –importante- en Atenas se desarrolló principalmente entre los años 480-460 a. C. Sus obras son especialmente copas, de figuras rojas, aunque las más destacadas son de fondo blanco, como –además de la nuestra- otra conocida y bellísima pieza, con notables analogías con ella, en que aparece Apolo músico, coronado con laurel, haciendo una libación, y con un cuervo junto a él (460 a. C. Delfos, Museo Arqueológico).
Autor de la ficha:
 
Alicia Esteban Santos
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