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Objeto Digital 341
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Identificador:
 341
Nombre:
Hermes/Mercurio
Dioses
Dioses Olimpicos:
 
Hermes/Mercurio
Nombre:
 
Hermes/Mercurio
Tema:
 
Hermes Logios
Atributos iconográficos:
 
Pétasos alado, clámide
Autor:
 
Anónimo
Escuela:
 
Roma – Neoaticismo
Período/Cronología:
 
Siglos I – II d.C.
Soporte y técnica:
 
Mármol tallado
Localización (Institución, Colección):
 
Roma, Museo Nacional Romano (Palacio Alttemps)
Descripción:
 
Esta escultura conservada en el Museo Nacional Romano, es el prototipo de la tipología de Hermes Logios, en la que el dios, despojado de casi todos sus atributos iconográficos, se presenta como un orador que alza expresivamente el brazo derecho en actitud de declamar. La clámide, lejos de cubrir el cuerpo del efebo, descansa sobre el brazo izquierdo, con el que pudo sujetar un caduceo. El joven dios está tocado con un pétasos alado de bella factura, que cubre un cabello corto y rizado. Esta tipología hace únicamente alusión al dios como protector de los oradores y las asambleas. Se ha supuesto que el sobrio clasicismo de la anatomía denota la mano de Fidias, a quien pudo deberse el original en el que se inspiró esta escultura neoática. Por otra parte, los rasgos del joven efebo recuerdan los retratos de Antínoo, por lo que puede tratarse de una de las múltiples divinizaciones del favorito del emperador Adriano, en cuyo caso podría datarse con seguridad en el siglo II d.C.
En otras versiones de Hermes Logios, como el ejemplar conservado en el Museo Capitolino (Figura B), la postura del dios mientras declama se vuelve más relajada, menos solemne; Hermes se cubre las caderas con la clámide, mientras apoya el pie izquierdo sobre un pequeño tronco, alzando así la rodilla sobre la que reposa descuidadamente el brazo. Se ha supuesto que esta copia neoática se inspira en un original de Lisipo (siglo IV a.C.), ya que recuerda la tipología del Hermes Landsdowne, en la que el dios se apoya de forma similar para atarse una de sus sandalias. El tronco ubicado junto a la pierna derecha denota uno de los recursos tradicionales del neoaticismo romano, destinado a proporcionar estabilidad a la obra en su traslado. En cualquier caso, en este ejemplar se destaca aún más la atribución de Hermes como protector de los oradores, ya que no porta atributo iconográfico alguno, sino que es únicamente su actitud la que define a la divinidad. Son múltiples las copias que se ajustan a esta misma tipología, inspirada en la obra de Lisipo, como el ejemplar hallado en el acceso al Templo de Hércules, en Ostia Antica (Figura C).
Autor de la ficha:
 
Mª Amparo Arroyo de la Fuente
Objeto Digital 341
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