Tema:
Belerofonte mata a la Quimera a lomos de Pegaso
Atributos iconográficos:
Pegaso, espada.
Período/Cronología:
c.490-470 a.C. (periodo clásico griego).
Soporte y técnica:
Modelado de terracota.
Localización (Institución, Colección):
Londres (Museo Británico, inv. 1842,0728.1135).
Fuentes primarias:
Homero, Ilíada, VI, 144 - 221.
Hesíodo, Teogonía, 319 y ss.
Hesíodo, Catálogo de las mujeres, fr. 7.
Píndaro, Odas, XIII, 60 y ss.
Apolodoro, Biblioteca, I, 85; II, 30-33.
Quinto de Esmirna, Posthoméricas, X, 170 y ss.
Estrabón, Geografía, VIII, 6, 20; XIV, 3, 5.
Pausanias, Descripción de Grecia, II, 27, 2; III, 18, 13.
Diodoro de Sicilia, Biblioteca histórica, VI, 9.
Higino, Fábulas, 57.
Apuleyo, El asno de oro, VIII, 16 y ss.
Descripción:
“Y así, lleno de ardor, capturó el valeroso Belerofonte, el suave hechizo, tensándole el belfo al alado corcel. Y montando, ceñida armadura de bronce, al instante le hacía marcar un trote de guerra. Y con él, una vez, desde el gélido seno del éter desierto, derrotó a la femínea tropa de Amazonas arqueras, y mató a la Quimera que exhalaba llamaradas de fuego, igual que a los Sólimos.
Callar quiero yo su destino, su muerte.
Pero al corcel los antiguos establos de Zeus en el Olimpio le dan acogida” (Píndaro, Olímpicas, XIII, 84-93. Trad. de Alfonso Ortega, 1984).
Belerofonte fue un conocido héroe de Corinto al que se le atribuyen en la Mitología numerosas leyendas, cuyo corcel fue el alado Pegaso. Descendía de la estirpe real de Corinto (su abuelo era el rey Sísifo) y su padre Glauco o Posidón, dependiendo de las versiones literarias. Cuenta la leyenda que logró capturar al caballo Pegaso, que habría nacido con la sangre derramada de Medusa cuando Perseo cortó su cabeza, el cual se encontraba bebiendo en la fuente de Corinto llamada Pirene. Este tema fue objeto de representación entre los artistas desde la época antigua, y se vislumbra numerosas veces en la iconografía clásica a Pegaso junto a las ninfas acuáticas.
Sin embargo, el tema que mayor difusión tuvo a lo largo de la Historia del arte entre los artistas, sin duda, fue el del combate de Belerofonte contra la Quimera. Tras su captura, Pegaso habría sido el fiel compañero de aventuras de Belerofonte, y como relata Píndaro, lo habría ayudado a vencer a las Amazonas y también a la Quimera. Este ser monstruoso era un ser híbrido compuesto por cuerpo de león, cabeza de cabra que escupía fuego y cola de serpiente, que asolaba la región de Licia en Asia Menor. El héroe lograría derrotarla con su lanza abalanzándose sobre la misma a lomos de su caballo alado, y así se representa desde el arte arcaico en el arte clásico. La iconografía de la Quimera remite al arte orientalizante, y el tema se representó con seguridad desde la época arcaica griega, especialmente en la cerámica de figuras negras. En este relieve de una placa votiva de terracota procedente de Melos (islas Cícladas) vemos el tipo iconográfico del héroe de Corinto, matando al monstruoso ser de la Quimera, situada en la parte inferior. Porta una espada en su mano derecha y con la otra se sujeta de Pegaso, al que monta. La representación de este último en este caso, sin embargo, no es alada, atributo que lo haría inconfundible; no obstante, la identificación del tema es indiscutible debido a la presencia de la Quimera y porque la pieza reproduce el mismo arquetipo iconográfico que tanta difusión tuvo en la Antigüedad.
Autor de la ficha:
Andrea Gómez Mayordomo.