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Objeto Digital 1143
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Identificador:
 1143
Nombre:
Tres sirenas músicas
Monstruos y seres híbridos
Monstruos y seres híbridos:
 
Sirenas
Nombre:
 
Tres sirenas músicas
Tema:
 
Sirenas pájaro músicas
Atributos iconográficos:
 
Cítara y aulos
Autor:
 
Escuela de Matthew Paris
Escuela:
 
Gótico
Período/Cronología:
 
Segundo cuarto del siglo XIII
Soporte y técnica:
 
Temple sobre pergamino
Localización (Institución, Colección):
 
Latin Bestiary, Ms. 602, f. 10r, Bodleian Libraries, Oxford
Fuentes primarias:
 
Bestiario
Descripción:
 
En la ilustración, tres sirenas, dos de ellas luciendo su larga melena y la tercera cubierta con una toca, hacen música. Una toca el aulos, otra la cítara y la tercera declama con sus brazos en alto aludiendo a su canto, aunque no se denota por la expresión de su rostro. Sus melodías eran dulces y embaucadoras.
Las sirenas muestran la mitad superior del cuerpo de mujer, con una anatomía ajada que se manifiesta en sus pechos caídos y su piel flácida, y la mitad inferir en forma de ave, con patas palmípedas en el caso de la sirena cantora. Su apariencia de pájaro les dotaba de atractivo sexual por su canto, asimilado a los cantos nupciales de las aves, que en este caso llevaban a la perdición. Así, Clemente de Alejandría (s. II) compara el mástil al que fue atado Ulises a la cruz de Cristo: “atado al madero de la cruz, vivirás libre de toda corrupción” y continúa diciendo: “naveguemos para dejar atrás la canción que significa la muerte”.
El número de tres ya se ve en representaciones de la Antigüedad. Cada una de ellas, a través del significado de sus nombres, ratifican su carácter pecaminoso. Parténope, con aspecto de virgen, confundía a los hombres con su apariencia de doncella, como hacen las rameras. Leucosia cuyo nombre significaba blancura y limpieza del alma, con su candidez embaucaba a los hombres con sus embustes, y Ligia que aunque en la Antigüedad era símbolo de claridad, en la Edad Media se alteró su significado por círculo con el que las mujeres enredan a los hombres que caen atraídos por sus encantos.
Observaciones:
 
En la misma página, en la parte inferior aparecen dos centauros que han descuartizado a un hombre, mientras unos arqueros les atacan con sus flechas. Esta representación abunda en el sentido pecaminoso y lujurioso de la representación
Autor de la ficha:
 
Laura Rodríguez Peinado
Objeto Digital 1143
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