Buscar objetos  
Objeto Digital 1138
/
Identificador:
 1138
Nombre:
Capitel con sirenas pájaro y serpientes
Monstruos y seres híbridos
Monstruos y seres híbridos:
 
Sirenas
Nombre:
 
Capitel con sirenas pájaro y serpientes
Tema:
 
Sirenas pájaro
Atributos iconográficos:
 
Cuerpo de ave
Autor:
 
Primer maestro de Silos
Escuela:
 
Románico
Período/Cronología:
 
Finales del siglo XI
Soporte y técnica:
 
Relieve sobre piedra
Localización (Institución, Colección):
 
Claustro de la abadía de Santo Domingo de Silos (Burgos)
Descripción:
 
Capitel doble del claustro de la abadía benedictina de Santo Domingo de Silos (Burgos) donde se representan sirenas adosadas que afrontan su mirada. Son sirenas pájaro con rostro de mujer y el resto de su morfología aviforme. Presentan larga y descuidada cabellera, símbolo de seducción, y de su boca les salen serpientes. La serpiente es símbolo de la soberbia y el orgullo, culpable de la primera caída, origen de todas las culpas. La mujer encierra el veneno de la serpiente, por tanto, es símbolo del vicio y la incontinencia, se muestran como inductoras del pecado a través de la soberbia. Pero esta representación también puede someterse a una segunda lectura donde la serpiente es símbolo de la regeneración para quienes aspiran a la verdad, porque muda su piel, por tanto, estos capiteles proponen al monje una vida de extrema dureza con ayuno y mortificación para cambiar el hábito del pecado por la bondad y la prudencia. La muda de la piel da idea del abandono del cuerpo, por eso la serpiente puede considerarse paradigma de la vida monástica basada en la renuncia concebida como renovación. Cristo en la cruz es la serpiente de bronce con potencial renovador.
Su presencia en el claustro monástico tenía como finalidad centrar la atención en las cosas del cielo a través de la meditación, la vigilancia, la soledad, la abstinencia, las vigilias, el ayuno y el trabajo físico. Se pretendía alertar al monje para que no se dejase engañar por la belleza corporal. Los valores morales vencen la tentación: hay que renunciar al propio cuerpo para alcanzar la inmortalidad.
Observaciones:
 
En el claustro de la abadía de Santo Domingo de Silos son múltiples los capiteles donde se representan estos seres. Inés Ruiz Montejo considera que en todos los casos se trata de sirenas, aunque presentan aspectos diferentes, porque las arpías son seres paganos que no se representan en el claustro. En algunos casos presentan sus largas cabelleras, que en todos los casos son el símbolo de la perdición, bien peinadas; en otros casos su cabellera desgreñada incide más en su carácter impúdico y de incitadoras a los pecados carnales; pero también las hay que se cubren con un tocado que no es más que uno de sus engaños arteros. Pueden aparecer solas o asociadas a otros animales que modifican su significado, como en este caso.
Autor de la ficha:
 
Laura Rodríguez Peinado
Objeto Digital 1138
Anterior
/