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Objeto Digital 1133
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Identificador:
 1133
Nombre:
Tifón
Monstruos y seres híbridos
Monstruos y seres híbridos:
 
Tifón
Nombre:
 
Tifón
Tema:
 
Friso de Beethoven
Autor:
 
Gustav Klimt (1862-1918)
Escuela:
 
Simbolismo austríaco
Período/Cronología:
 
1902
Soporte y técnica:
 
Fresco
Dimensiones:
 
Panel “Fuerzas hostiles”: 2,2 × 6,36 m.
Localización (Institución, Colección):
 
Viena, Pabellón de la Secesión.
Fuentes primarias:
 
Fiedrich Schiller, Oda a la Alegría.
Ludwig van Beethoven, Novena Sinfonía en Re Menor, opus 125.
Descripción:
 
Gustav Klimt concibió el denominado Friso de Beethoven para decorar el Pabellón vienés de la Secesión durante la XIV Exposición de la Secesión de Viena, celebrada entre el 15 de abril y el 27 de junio de 1902. Este friso complementaba la exposición de la escultura polícroma del propio Beethoven, obra de Max Klinger, realizada con bronce y mármol y piedras semipreciosas, que adornaba el centro de la estancia. En principio, el friso estaba destinado a la exposición temporal y, por tanto, no fue proyectado para perdurar, pero la repercusión de la exposición y el impacto de este enorme fresco determinó su conservación. No obstante, el friso no fue debidamente restaurado y expuesto al público hasta que el gobierno austríaco se hizo cargo del mismo en 1970 (Wu, 2018: 2).
Aunque es difícil aventurar una interpretación en profundidad de la compleja obra de Klimt, el propio autor manifestó la estrecha relación de este friso con la Novena Sinfonía del compositor alemán y la Oda a la alegría de Friedrich Schiller que culmina la citada composición. De acuerdo con la disposición de las pinturas en la sala, el friso puede dividirse en tres zonas que aluden al “Anhelo de felicidad”, las “Fuerzas hostiles” y, de nuevo, “El anhelo de felicidad consumado en la poesía y el amor”, que coincide con la visión simbólica del poema de Schiller (Wu, 2018: 4-5).
En lo que concierne a la figura de Tifón, interesa el panel de las denominadas “Fuerzas hostiles” a las que debe enfrentarse la Humanidad, dominado por la imponente figura del monstruo mitológico. Aunque difiere de los arquetipos clásicos de representación de este enemigo de Zeus, Tifón conserva su carácter híbrido. Klint imaginó al monstruo como un enorme gorila de cuerpo ofídico y enormes alas azules que se extienden a la derecha de este panel. A su izquierda, puede verse a las Gorgonas, acompañadas de figuras macilentas que personifican conceptos abstractos como la enfermedad, la locura, la muerte, la codicia, la lujuria, las atrocidades, la angustia y la tristeza. Tal y como se consolida a partir del siglo XVII, la imagen de Tifón se entiende en este friso como una personificación del Mal, de las múltiples dificultades a las que debe enfrentarse el hombre, un símbolo de las “Fuerzas hostiles”. Su derrota, en este magnífico friso como el mito primitivo, devuelve la esperanza a la Humanidad: “Gozosos como vuelan sus soles a través del formidable espacio celeste, corred así, hermanos, por vuestro camino alegres como el héroe hacia la victoria. ¡Abrazaos millones de criaturas! ¡Que un beso una al mundo entero! (Schiller, Oda a la Alegría).
Autor de la ficha:
 
Mª Amparo Arroyo de la Fuente
Objeto Digital 1133
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