Localización (Institución, Colección):
Museo J. Paul Getty, Malibú. 80.AE.155.1
Fuentes primarias:
Esquilo, Agamenón, 1184 ss; 988 ss; 1119 ss; 1577 ss; Esquilo, Las coéforas, 269 ss; 1048; 924 ss; Pseudo-Apolodoro, Biblioteca Mitológica, E6. 24; Pausanias, Descripción de Grecia, 1. 28. 6.
Descripción:
Las Erinias eran las tres diosas vengadoras de los crímenes de asesinato, conducta infiel, impiedad y perjurio. Los fragmentos de mitos que tratan sobre las Erinias se encuentran entre los primeros registros existentes de la cultura griega antigua, siendo ejemplo de ello el mito de Orestes, narrado por el poeta Esquilo en su obra "Orestíada" (s. V a,C.), incidiendo principalmente en el último libro "Las Eumenides". Estos seres asolaron a la familia durante tres generaciones dado el comportamiento de todos ellos y los asesinatos que realizaron.
La historia comenzó con los hermanos gemelos Atreo y Tiestes que eran rivales por el trono de Micenas. Cuando a Atreo se le otorgó el trono, Tiestes sedujo a su esposa para hacerse con un carnero de oro que le aseguraría el reino. Atreo fue exiliado pero, a su regreso, recuperó el trono y expulsó a Tiestes. Sin embargo, todavía tenía hambre de venganza, por lo que invitó a su hermano a regresar, asesinando a sus dos hijos pequeños y sirviéndoselos como comida. Más tarde, el hijo adulto de Tiestes, Egisto, vengó este crimen al asesinar a Atreo, pero los hijos de Atreo, Agamenón y Menelao, lo expulsaron del reino. Cuando Agamenón estaba luchando en la guerra de Troya, Egisto regresó y sedujo a su reina, Clitemnestra, y juntos conspiraron para asesinarlo. El joven hijo de Agamenón, Orestes, fue posteriormente obligado por la Erinias de su padre a vengarse. A su vez, fue acosado por la Erinias de su madre por el crimen de matricidio hasta que el dios Apolo lo purificó en Delfos.
En este ánfora podemos encontrar justamente la representación de este matricidio por parte de Orestes. En la cara A, Orestes está a punto de matar a Clitemnestra. La escena está enmarcada dentro de bandas reservadas formando un triángulo. Orestes ataca por la izquierda. Está desnudo salvo por su clámide, pilos y botas altas con cordones. También lleva una banda decorada (¿amuleto?) en el muslo derecho. En su mano derecha empuña una espada y con la izquierda agarra el cabello de Clitemnestra. Caída de rodillas, lleva un peplo y un collar, y mira a Orestes con un gesto de súplica, llevándose la mano izquierda al pecho descubierto. En la parte superior derecha, se observa el busto de una Erinia que observa la acción, con serpientes en el pelo y los brazos, y la vestimenta habitual de dos lazos cruzados al pecho.
Este mito será muy frecuente en la antigüedad, implicando que encontremos a las Erinias habitualmente representadas con estos dos personajes.