Monstruos y seres híbridos
Monstruos y seres híbridos:
Aqueloo
Tema:
Lucha entre Heracles y Aqueloo por el amor de Deyanira.
Atributos iconográficos:
Cornamenta, orejas de bóvido, barba. Toro androcéfalo.
Escuela:
Ática (lugar de fabricación: Atenas).
Período/Cronología:
c. 450 a.C. (época clásica).
Soporte y técnica:
Pintura vascular de figuras rojas (crátera de columnas).
Dimensiones:
18 cm (altura); 37 cm (ancho); 31,5 cm (diámetro).
Localización (Institución, Colección):
Museo del Louvre G 365 (París, Francia).
Fuentes primarias:
Arquíloco, Fragmentos poéticos, 287; Píndaro, Fragmentos., 249; Sófocles, Traquinias., 1-30; Apolodoro, Biblioteca, II, 7, 5; Diodoro de Sicilia, Biblioteca histórica, IV, 35, 4; Ovidio, Metamorfosis, IX, 27-88; Pausanias, Descripción de Grecia, III, 18, 16 y VI, 19, 12.
Descripción:
Se trata de una crátera de figuras rojas que representa la lucha entre Heracles y Aqueloo por el amor de Deyanira, princesa de Caledonia. En una de las caras del cuello del ánfora se han representado tres personajes. En el centro figura un hombre barbado y ataviado con piel de león, que sostiene una clava en su mano derecha con la que acaba de agredir a la figura híbrida a su izquierda. Ambos elementos, clava y piel de león -leontea- son los atributos por excelencia del héroe Heracles, quien todavía sujeta a la fiera con la otra mano. Prueba de la reciente agresión, es el cuerno que aparece caído en el suelo. El agredido en cuestión, era un monstruoso contrincante que quiso desposar a la princesa hija del rey Eneo de Calidón, llamado Aqueloo, y cuya iconografía más habitual en la Antigüedad clásica fue la que vislumbramos en esta pieza; es decir, cuerpo de toro -aunque en este caso se trate específicamente de un prótomo- y cabeza masculina barbada, lo que se conoce como toro androsopos. La iconografía de este río de Etolia -el mayor de Grecia y el primogénito según la mitología griega- la apreciamos ya desde los primeros estateros de electro del siglo VI a.C. procedentes de la región anatolia de Misia. Esta fue la más habitual para la representación del dios-río en el arte griego, y dada la importancia de este dios fluvial, se extendió a otros dioses-ríos locales, como se vislumbra especialmente en las monedas clásicas de la Magna Grecia. Dicha iconografía tiene su razón de ser porque el toro fue el animal que mejor encarnó el concepto de fertilidad, virilidad y fortaleza -atributos asimismo extensibles a los ríos como accidentes geográficos- en el Mundo Antiguo. No obstante, en este contexto mitológico, se sabe según las fuentes escritas como por ejemplo las Traquinias de Sófocles, que este tuvo otras formas de representación, visibles también en la pintura vascular griega. Sófocles, relata en boca de Deyanira (Traquinias, 1-30) cómo este horrible ser mientras que luchaba contra Heracles se transformó en serpiente de piel moteada, en toro y en ser híbrido entre buey y humano. Dicho poder de transformación era común en otros seres acuáticos de la Mitología griega, quien poseían esta capacidad con el fin de escaparse de su presa, como por ejemplo sucedió con la nereida Tetis frente a Peleo, o los dioses viejos del mar Nereo y Proteo. En esta pieza se muestra, por tanto, el tipo más representativo en forma de híbrido entre toro y humano, que además tendrá mayor repercusión posterior. Aqueloo escupe sangre o agua por la boca, y se muestra siendo derrotado al haber perdido su cuerno -símbolo del poder fecundante- que según relatan algunas versiones del mito, acabará siendo transformado en el Cuerno de la Abundancia. Paradójicamente, la iconografía posterior de los dioses-río tenderá a ser cada vez más antropomorfa en el arte clásico y a menudo sostendrán como atributo la cornucopia.
Finalmente, la figura velada a la izquierda que presencia la escena, ataviada con manto y que sostiene un cetro o bastón, suscita más dudas en cuanto a su identificación, pero muy probablemente se trate de la propia Deyanira.
Observaciones:
La pieza procede de la ciudad griega siciliana de Acragas (actual Agrigento, Italia).
Autor de la ficha:
Andrea Gómez Mayordomo.