Este
skyphos, es uno de los varios vasos cabirios existentes que representan el pasaje mitológico protagonizado por Circe y Odiseo que se recoge principalmente en el relato de Homero (
Odisea, X, 135-575), y en algunas otras fuentes conservadas.
Dicho conjunto de piezas, conocidos como el “grupo de vasos cabirios”, se fechan desde antes del último cuarto del siglo V a.C. hasta mitad del siglo III, y deben su nombre al lugar de donde procede la mayoría de ellos, el santuario de los dioses Cabiros cerca de Tebas (Beocia). El repertorio iconográfico de las piezas varía, pero predominan aquellos decorados con escenas relacionadas con el culto a estos dioses, aunque también había otras como las de simposios celebrados en el santuario o las de temática estrictamente mitológica (Boardman, 1998, p. 258), como es el caso de la pieza objeto de nuestro análisis. Según se cree, al tratarse de una religión mistérica la dedicada a los dioses Cabiros, no se conoce exactamente la función de estos vasos en sus rituales, en los cuales la temática mitológica se habría plasmado como una parodia en su culto (Guevara Macías, 2015, p. 163). Por otro lado, la forma más frecuente de estos vasos solía ser el
skyphos -aunque también se han hallado lebetas, píxides o copas, entre otras formas-.
Se trata de un conjunto de vasos cerámicos muy particulares desde el punto de vista iconográfico, pues los personajes representados tienen un aspecto caricaturesco, menos estilizado e idealizado que en el resto de cerámica griega, representándose de menor tamaño y con caras de rasgos exagerados. Además, se cree que este particular aspecto haría alusión a los actores de comedia, y que estas escenas podrían reflejar actuaciones de algún tipo de teatro que debía tener lugar en el
Cabirion, cuyos grotescos personajes podrían asemejarse al papel que tenían los sátiros en otras obras en Atenas (Boardman, 1998, p. 258); no obstante, se trata de una mera hipótesis dada la ausencia de rastros de ello en las fuentes literarias.
Sabemos de la existencia de un drama satírico del siglo V a.C. perdido que fue escrito por Esquilo, titulado
Circe, en el que se cree que estuvieron basadas las representaciones de estos vasos, y que contaba el encuentro entre Circe y Odiseo. Por otro lado, existen hipótesis por las representaciones del mito en la pintura vascular de este periodo (siglo V a.C.) de que el coro de dichos teatros estaría formado por los hombres-animales transformados a medias que habían sido transformados por Circe, en lugar de los usuales sátiros. Por otro lado, también se conocen dos comedias tituladas
Circe, una de Efipo y otra de Anaxilas, de las cuales apenas conservamos unos fragmentos que narraban el encuentro en tono burlesco.
En las fuentes iconográficas, en cambio, se hallan vasos que muestran escenas mitológicas del pasaje del encuentro entre Circe y Odiseo con cierto carácter cómico por el tratamiento de los personajes, todas ellas en
skyphoi como por ejemplo la pieza conservada en el Museo Británico (inv. 1893,0303.1) (véase en:
https://www.britishmuseum.org/collection/object/G_1893-0303-1). De acuerdo con J. Boardman, el conjunto de piezas con decoración figurada con cierto estilo cómico se atribuido a un mismo artista, conocido entre los investigadores como el “Pintor Mystes”, que trabajó principalmente durante el primer cuarto del siglo IV a.C.
La escena representada pertenece al encuentro entre Odiseo y Circe, cuando la hechicera, que acaba de remover la pócima en su
skyphos para transformar al héroe en cerdo, se dirige hacia el mismo para ofrecerle la bebida. Este, en cambio, permanece inmóvil portando su espada elevada frente a ella -que acaba de desenvainar como se aprecia en la vaina que sujeta con la otra mano-, y con expresión alerta, pese al tratamiento caricaturesco de la escena. De anatomía grotesca, al igual que Circe, aparece únicamente ataviado con un gorro
pilos y aunque lleva un manto en su brazo izquierdo, su desnudez deja ver su prominente barriga. Por su parte, Circe se representa también con rasgos faciales exagerados y viste chitón. A su derecha figura el telar de madera en el que se vislumbra el ovillo de lana y las pesas que cuelgan, pues en palabras de Homero la diosa usualmente en su palacio
entonaba su canto sonoro y labraba en ingente telar (
Odisea, X, 254-255).