Localización (Institución, Colección):
Palazzo Pubblico di Siena
Fuentes primarias:
-Catón, Orígenes.
-Saturnales 1.10.16-17.
-Antiquitates Romanae 1.82.1-4.
-Livio, I, 4, 7.
-Varrón, De lingua Latina, 23-24
-Cicerón, ad Brutum, XXIII, 8.
-Aulo Gelio, Noches áticas, VII, 5.
-Plutarco, Vida de Rómulo, 4.
-Plutarco, Vida de Rómulo, 5.
-Plutarco, Cuestiones romanas, XXXV.
-Macrobio, Saturnalia, I, 10, 11-15.
-Plinio, Historia Natural, XVIII, 2.
-Tertuliano, Ad nationes II, 10 / Apologeticum, XV.
-Minucio Félix, Octavius, XV, 8.
-Cipriano, De idolorum vanitate, 4.
-Lactancio, Divinae Institutiones, I, 20.
-Agustín, De civitate Dei, VI, 20.
Descripción:
La estatua forma parte de la decoración original de la Fonte de Gaia en Siena. En un primer momento, se combinó con el conjunto escultórico de Rea Silvia y en la actualidad se conserva, junto con el resto de relieves de la fuente, en Museo de Santa Maria della Scala di Siena.
El conjunto escultórico fue encargado en 1409 y completado diez años más tarde. La obra estaba situada en uno de los dos extremos del parapeto marmóreo de la fuente.
Se ha de tener presente que Rea Silvia era la madre natural de los gemelos Rómulo y Remo, mientras que Aca Larentia era la madre adoptiva (ambas están representadas con gemelos en brazos o pies).
A través de un replanteamiento muy personal de las formas de la escultura gótica, actualizándose a las novedades de la escultura borgoñona y florentina, el artista llegó a crear figuras de gran vitalidad y expresión. Aca Larentia aparece de pie con sus pechos descubiertos y un paño, sostenido por su mano derecha, cubriéndola desde la cintura hacia abajo. En sus brazos sostiene a uno de los dos niños, que toca su pecho, mientras que el otro está a sus pies y estira sus brazos hacia su madre. La complejidad de las líneas no parece forzado, sino que da un efecto dinámico y refinado resaltado por la cabeza curva. Las posturas de los niños potencian la sensación de movimiento y tridimensionalidad (pluralidad de puntos de vista).
Observaciones:
La escultura de Jacopo della Quercia representa la fusión entre la escultura gótica de Giovanni Pisano y la borgoñona, especialmente la de Claus Sluter por una parte, y con el clasicismo por la otra, asimilada gracias a los hallazgos del Renacimiento florentino. Su obra influenció a Miguel Ángel.