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Objeto Digital 1018
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Identificador:
 1018
Nombre:
Helena
Héroes y Heroínas
Heroínas:
 
Helena
Nombre:
 
Helena
Tema:
 
Recuperación de Helena por Menelao
Atributos iconográficos:
 
Sin atributos específicos. Velo sobre la cabeza.
Autor:
 
Atribuida al Pintor del Doliente del Vaticano (Pintor del Vaticano 350)
Escuela:
 
Ática
Período/Cronología:
 
Hacia 530 a.C.
Soporte y técnica:
 
Ánfora ática de figuras negras
Dimensiones:
 
44cm.h, 19 cm. diámetro en la boca
Localización (Institución, Colección):
 
Museos Vaticanos, Museo Gregoriano Etrusco. Cat. 16589

Fuentes primarias:
 
Eurípides, Troyanas 874 s.
Eurípides, Helena 31-37
Descripción:
 
En la cara A de la pieza se ha representado el duelo de Eos (la Aurora) por su hijo Memnon y la cara B muestra el reencuentro entre Helena y Menelao. Cara B: Ocupando el centro del cuerpo del vaso, una mujer ataviada con peplo dórico cubre su cabeza con un himation bordado, mientras sostiene uno de sus extremos con la mano. Dicha indumentaria y su actitud de agarrar el manto con la mano, la identifica con una mujer casada. Está rodeada por varios personajes masculinos. A ambos lados, dos guerreros: uno de ellos, situado a su izquierda se dirige con decisión hacia ella, empuñando una espada y aferrando con fuerza el manto de la mujer, como si tratara de evitar su huida. En virtud de esta actitud violenta del guerrero, la escena ha sido identificada con el encuentro de Helena y Menelao tras la caída de Troya. El otro guerrero porta escudo beocio y parece alejarse hacia la derecha, mientras un tercer personaje masculino (ataviado con chiton e himation), situado en el extremo izquierdo de la composición, contempla el episodio sin realizar ninguna acción.

El gesto de la mano izquierda de Helena indica su adlocución, trae a la memoria el pasaje en que la heroína se defiende ante la furia de Menelao:

Helena.-... En primer lugar, ésta fue quien engendró el origen de los males cuando alumbró a Paris. Después nos perdió a Troya y a mí el anciano que no mató al niño Alejandro bajo la forma de un tizón. Escucha ahora lo que se ha seguido de aquí. Éste dirimió el juicio de las tres diosas: el regalo de Palas a Alejandro era conquistar Grecia al frente de los frigios; Hera le prometió el dominio de los límites de Europa y Asia si Paris la elegía, y Afrodita, ensalzando mi figura, le prometió entregarme si sobrepasaba a las diosas en belleza. Escucha las razones de lo que pasó después: venció Cipris a las diosas y en esto mi boda benefició a Grecia: ni fue dominada por los bárbaros ni os sometisteis a su lanza ni a su tiranía.

En cambio, lo que hizo feliz a Grecia me perdió a mí, que fui vendida por mi belleza. Y se mi insulta por algo por lo que no debíais coronar mi cabeza.

Dirás que no me estoy refiriendo a la cuestión obvia: por qué escapé furtivamente de tu casa. El dios vengador que acompaña a ésta -llámalo Alejandro o Paris, como quieras-, vino trayendo consigo a una diosa nada insignificante. Y tú, el peor de los hombres, lo dejaste en tu propia casa, zarpando de Esparta en tu nave hacia Creta...

Castiga a la diosa, hazte más poderoso que Zeus, quien tiene poder sobre los demás dioses pero es esclavo de aquélla. Y ten comprensión conmigo...
Eurípides, Helena 31-37 (Trad. J. L. Calvo Martínez, Madrid, Gredos 2000).

Estilísticamente odas las figuras son esbeltas, de canon alargado y el dibujo que perfila sus siluetas, muy fino. Todas poseen los rasgos convencionales que caracterizan el arte griego arcaico de la segunda mitad del siglo VI a.C.

Observaciones:
 
Procedente de Vulci, Etruria, exhumada en las excavaciones de 1836
Autor de la ficha:
 
María Isabel Rodríguez López
Objeto Digital 1018
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