Localización (Institución, Colección):
Atenas, Museo Arqueológico Nacional 15131
Descripción:
Fragmento de pínax ático de figuras negras donde está representada Afrodita con los gemelos Eros e Hímeros (=”Deseo”), uno en cada brazo. Se supone que ella es la madre, a semejanza de otras madres con dos gemelos: Leto (con Apolo y Ártemis), Noche (con Hipno y Tánato), Ariadna.
Los Erotes elevan sus brazos. Hímero, los dos en paralelo totalmente hacia arriba, como en ademán de súplica. Van desnudos, lo cual siempre es rasgo típico de Eros. Afrodita lleva un traje muy cerrado, de rico tejido con cuadros y dibujos. Está adornado con un cinturón. Tiene un manto (himátion) que la cubre desde los hombros, ribeteado por cenefas. En la cabeza, sobre su cabello largo, suelto, una especie de casquete.
Los dos Erotes son ápteros, sin alas, de modo que aún no parece fijado en esa época temprana el rasgo más característico de Eros, que, por otra parte, tampoco después es absolutamente obligado en todas las imágenes. Tienen el tamaño de niños (se supone que son niños pequeños, pues la madre los lleva en brazos), pero su figura y su rostro recuerdan más a los de un adolescente. Probablemente porque en época arcaica era ésa la manera de representar a los niños, como adultos de tamaño pequeño. Pero también pudiera ser que en este caso particular se correspondiera con la imagen de adolescente propia de Eros en las primeras épocas.
Afrodita acompañada de Eros e Hímero aparece ya desde su nacimiento, según narra Hesíodo en la Teogonía, vv. 188-206:
… La acompañó Eros y la siguió el bello Hímero al principio cuando nació, y luego en su marcha hacia la tribu de los dioses… (Trad. Pérez Jiménez)
Pero parece más lógico deducir de ese texto que ellos eran anteriores a Afrodita, y no sus hijos, nacidos de la propia diosa al nacer ella; aunque hay autores, como algún poeta lírico, que así lo interpretaron.
En la iconografía del nacimiento de Afrodita, en la mayoría de las representaciones está Eros, en efecto, junto a Afrodita, ayudándola generalmente a emerger. De modo que es una situación algo ambigua: ¿es su hijo? ¿Es –casi a la inversa- su “padre espiritual”, su “partero”? La ambigüedad les cuadra bien a Eros –y a Afrodita-, en cualquier aspecto que a ellos se refiera; no es en absoluto inconsecuente la ambigüedad y la contradicción tratándose de amor.
En todo caso, Eros aparece lo más a menudo en las imágenes en compañía de Afrodita.
En otras representaciones asimismo encontramos a Afrodita en función de madre de Eros. También con su hijo en brazos, como la típica diosa madre, al modo de las posteriores imágenes de la Virgen con el niño, aparece en algunas, como en una píxida siciliana de figuras rojas de Lipari (330 a. C. Lipari, Museo Archeologico Eoliano 745 A). En otras se muestra una actitud muy afectuosa entre ella y Eros (a veces entre maternal y casi “erótica”), que se lanza a su cuello, la abraza y la besa. Por ejemplo, en un enócoe campanio de figuras rojas (ca. 350 a. C. Paris, Cabinet des Médailles 987), y también en un lutróforo apulio de figuras rojas de 2ª mitad s. IV a. C. (Malibú (California), J. Paul Getty Museum 86.AE.680). Y de nuevo como madre del Eros no individual la vemos en un lécito aribalístico apulio de figuras rojas de 360 a. C. (Tarento, Museo Archeologico Nazionale 4530) en que se halla rodeada de varios Erotes, a uno de los cuales está dando de mamar.
Observaciones:
Esta imagen es una de las más antiguas en que Eros se halla identificado con certeza, gracias a la inscripción que lo acompaña (Hímeros claramente sobre uno de los dos Erotes, y también casi con seguridad Eros sobre el otro, de cuyo nombre se conserva sólo la E inicial en la pieza fragmentaria), y por esa misma inscripción se da por supuesto que la mujer es Afrodita, que no está identificada por inscripción ni por otro rasgo o atributo.